29 noviembre 2017

Jan, el genio humilde

Jan, el Genio Humilde. El primer libro de los Tebeotextos de la asociación Cultural Tebeosfera, un recopilatorio con textos de Javier Alcázar, Manuel Barrero, Jordi Canyissà, Carlos De Gregorio, Froilán Escobar, Daniel Fernández, David Fraile, Antoni Guiral, Roberto Hernández, Antonio Martín, Javier Mesón, Alfons Moliné, Juan Padrón, Álvaro Pons y Quim Zafra. Y una entrevista a Jan, además de bastante material gráfico incluyendo una buena muestra del trabajo de este en su etapa cubana, una etapa más desconocida pero muy interesante para conocer las bases creativas de Jan, del que somos lectores empedernidos desde que empezamos prácticamente a leer con su Superlópez. El libro recorre prácticamente toda la trayectoria creativa del autor, desde su estancia en Cuba, hasta sus trabajos al regreso, dando cuenta de lo versátil de este autor , lo que cuesta triunfar en una industria que no lo es tanto, y como ha sabido no renunciar nunca a sus principios. Y que hay mucho Jan más allá de Superlópez. Leyendo el libro uno tiene ganas de que se recuperen y reediten mucho de sus trabajos menos conocidos.

28 noviembre 2017

El archivo de atrocidades

El archivo de atrocidades de Charles Stross. Primera entrega de los Archivos de la Lavandería, un techno-thriller o algo parecido, sobre funcionarios encargados de un secreto departamento del estado británico al cargo de lidiar con las amenazas demoníacas y de universos paralelos y el uso de la magia. El protagonista es un encargado informático, con alma de hacker que le hará meterse en más de un problema y convertirse en un agente activo de la Lavandería, para enfrentarse a una amenaza demoníaca invocada por un cruce de terroristas islámicos y nazis exiliados en la segunda guerra mundial. Y es que en este universo la magia tiene unas profundas raíces matemáticas, con la que hay que controlar a científicos, informáticos que pueden dar por casualidad con teoremas peligrosos. Mucha aventura, un toque de humor a lo burocracia inglesa, y unos cuantos seres a lo Lovecraft en esta serie de Charles Stross que se presenta con dos aventuras en este tomo de Insólita. Todo un subgénero ya el de las estructuras estatales a las sombras, desde los Hombres de Negro, los Proyectos Manhattan o tantas otras a las que se suma esta Lavandería de Stross, que está entretenida para pasar el rato.

10 noviembre 2017

1 de octubre

Mira hijo, ya han pasado más de un mes así que ya se ha convertido en batallita y vamos a explicar el tema tal como nos ha pasado, antes de que la memoria nos traicione más, y a pesar que las consecuencias de la cosa todavía van para largo y no parecen tener fin.

Qué pasó el 1 de octubre de 2017? Bueno era un domingo que amaneció lluvioso, en Catalunya los ánimos llevaban ya unos días/semanas/meses/años caldeados, así que ese día la población catalana estaba llamada a participar en un referéndum para saber si queríamos que Catalunya fuese una república democrática independiente o no. Para unos era la culminación de un proceso, del Procés, que más o menos desde el 2011 o 2012 (depende como lo veas) lleva mareando la perdiz en la política catalana. Para otros era un acto ilegal provocativo que iba a tener consecuencias (y tela). Y para otros era un acto reivindicativo contra esas amenazas represivas. Fuese lo que fuese, la cosa es que había que ir a votar, porque cuando nos ponen unas urnas y nos preguntan está muy feo no ir a votar y expresar tu opinión democráticamente, que pocas oportunidades se tienen para ello como para hacerle un feo a una.

Desde que en el parlamento la liaron con unas leyes declaradas a la torera para el referéndum y el posible traspaso a la república, que rápidamente el gobierno del PP hizo declarar inconstitucional, prohibir y empezar a negar que iba a pasar, se monto una buena en Catalunya, se llenó de Guardia civiles y Policías nacionales, buscando papeletas por todas las imprentas, y sin oler ni una urna. Mientras los comandos independentistas bien descentralizados y organizados iban distribuyendo unas urnas de plástico compradas en China y traídas desde Francia por todo el país. El gobierno del PP detenía a unos cuantos cargos políticos para caldear más el tema, montar más manifestaciones rollo ginkana (una cosa que ha demostrado el procesismo es que Catalunya es un país imbatible montando performances multitudinarias). En fin que nadie sabía si se iba a votar o no, o que coño iba a pasar.

Y llega el fin de semana de la votación, y visto lo encabronados que están las fuerzas policiales estatales se supone son capaces de cerrar todos los colegios electorales. Para evitarlo se organizan festivales en todos los locales para ocuparlos las 24h, y vaya que se ocupan. Porque una cosa es el circo que montan los políticos, y otra cosa que les sobrepasa es como se ha movilizado la población en este caso, y de forma muy transversal, así que la gente iba a defender su derecho a participar, y ese derecho a voto iba mucho más a allá de la independencia o no. Es decir, el astuto gobierno consiguió transformar un tema identitario, en un independentismo más grave y finalmente en una amenaza a las bases de la democracia. Como para que la gente no se movilizase por narices.

Así andaban los colegios ocupados y protegidos por la gente corriente, los vecinos, las tietas...  en eso que nos enseñaron las urnas para picar más al gobierno, y preocupar al CNI que fue incapaz de olerse la jugada. Y el siguiente golpe de efecto fue el mismo domingo por la mañana cuando anunciaron el censo universal, golpe maestro, si se cerraba un punto de votación la gente podía ir a otro sin problemas. Pensar que la tecnología permite hacer cosas que por costumbre no se hacen, algo tan sencillo como demoledor. Todo esto debió cabrear bastante a los que mandan y tenían el encargo de que ese referéndum no pasase.

El domingo por la mañana nos levantamos pronto, inevitable, hijos míos, porque raro es el día que aguantéis en la cama un fin de semana más allá de las siete. Y nos dispusimos a ir a votar pronto, porque quieras que no algo de follón se esperaba. Así que nos camuflamos para ir a tirar la basura, cogimos la sudareda con capucha que estaba nublado, y allí que nos fuimos, como un domingo electoral cualquiera. Lo que pasó a continuación te sorprenderá.

Llegamos al cole de siempre, y ya había la leche de gente, de hecho una cola serpenteaba por la acera y no se sabía donde empezaba o acababa, así que mismamente nos colamos por en medio y la gente amable nos permitía añadirnos al gentío, el ambiente ya te digo no era el de unas elecciones normales, la gente estaba animada y contenta de poder dar ese paso. Porque independencia o no, lo que la gente quiere es ventilar el tema de una vez por todas.  Pero los problemas aparecieron en seguida, había problemas de conexión, los esperábamos el gobierno no se iba a cruzar de brazos sin intentar atacar las redes. Había tensión por ver como iba a actuar la policía, y la aparición de la patrulla de Mossos subió los nervios.

Pero luego empezamos a recibir noticias por los móviles y la tensión creció, ya no había sonrisas y si mucha indignación. Ver imágenes de las cargas desproporcionadas de la policía reventando colegios, disparando bolas de goma por las calles de Barcelona, y ver como el cole de mis hijos, a solo unas manzanas, estaba siendo desalojado a lo bestia, con un uso de la fuerza desmesurado, sin motivos, y rompiendo las puertas. Eso te cambia el humor, y ya te pone de una mala leche y una tensión, que vamos. Sobretodo porque cuando te enteras que el instituto de dos manzanas más arriba también ha recibido, los números para que te toque recibir suben, pero nada, a hacer piña y esperar el sorteo, porque no nos iban a sacar ni amedrentar fácilmente. Tuvimos suerte, y es una muestra del despropósito de la actuación policial, lo más cerca que estuvimos de recibir fue al paso de seis furgonas llenas de antidisturbios nacionales, que fueron recibidas al con gritos y gestos de desafío. Pero hubo suerte y no pararon, algún otro iba a recibir, pero ya se quedo la cosa en tensión, y allí estábamos todos, la frutera, el vecino, decididos a seguir esperando. Preparados para hacer piña, mientras la red iba y venía, se iba haciendo pasar delante a los abueletes y los que no podían estar de pie, se aplaudía a rabiar cuando alguien salí tras haber podido votar, y las ganas de mear iban en aumento. Pero no nos iban a mover de allí, ya vendrán a sacarnos que yo no me voy sin votar. Y allí estuvimos, en un ambiente festivo de resistencia, tenso y triste a la vez por ver las noticias que iban saliendo de palos por doquier.

Tras cinco horas de cola o así conseguimos entrar, y votar, vaya que si votamos. Me lo hacía encima, vamos que fue validar el dni, votar e irme a echar una meada más que deseada. El voto más épico de mi vida. Y después de votar la cosa era seguir delante del colegio. Por que aquello había que defenderlo todo el día. He de decir que yo no me quede, porque mira tu por donde la vida sigue y teníamos visitas de unos amigos canadienses que venían de Alemania, buenos días para hacer turismo. Pero me dio la oportunidad de pasear por una parte de la ciudad y ver que ambiente se respiraba, no por el centro, fuimos a pasear por la playa, un sitio que no debería tener mucha conflictividad y no era cuestión de exponer a los visitantes. Y muchas colas en los coles, en todos, mucha tensión y organización para resistir, escuchar un poco la radio pero no ver muchas imágenes hasta por la tarde ayudó a mantener la sangre fría, pero la cabeza estaba quieras que no en otro lado. Por la ciudad desde luego el ambiente no era el de domingo normal, mucha menos gente paseando, o estaba en los coles o estaba en sus casas.

Y luego vino lo que vino, después de la lección democrática de la gente, una lección mayúscula, épica. Ante la indignante actuación estatal, otra muestra más de mediocridad mezquindad y maldad a la que nos tienen ya lamentablemente acostumbrados. Había que celebrar que en esas condiciones más de dos millones de personas tuvieron las narices de intentar votar y conseguirlo. Unas condiciones que dan para una participación de un 40 y pico por ciento y un 90% de síes. No es que fuese suficiente para una independencia de verdad de la buena, pero desde luego era una lección mayúscula y un punto de inflexión. Para resolver el tema solo se puede hacer una cosa, y es preguntarnos de verdad y bien a todos los que estamos en Catalunya que es lo que queremos. Todo lo demás parece marear la perdiz a mala fe y por intereses que no son los de la gente.

Las hostias que cayeron sin comerlo ni beberlo el 1 de octubre recorrieron todo el mundo dando una imagen lamentable del Estado, muy merecidamente. EL esperpento político de la negación y justificación de tal violencia es una cosa indigna y vergonzante. Tiempos raros en los que vivimos y en los que derrotar una lógica neoliberal es cada vez más necesario y difícil. Mucho se ha escrito y se escribirá sobre el tema, mucho falta por saber y como mandan los que mandan no se sabrá, pero tengo mi opinión y teorías sobre el asunto, y creo que no fue tan improvisado y mal organizado como parece. Se las trae al pairo la opinión internacional, la cuestión era acojonar y amedrentar a largo plazo, saben que la opinión pública en la era de la información es más que volátil, pero las hostias bien dadas ahí quedan.

Lunes día de digestión, y el martes paro general en protesta contra la violencia. En la puerta del colegio de mi hijo claveles y notas dando las gracias, por la mañana las concentraciones del barrio pasaron por los colegios violados, reventados y castigados, flores y cárteles de agradecimiento en las escuelas, abrazos, canciones antiviolencia, como una procesión para que la gente mostrase el apoyo a la gente, los vecinos a los vecinos. Es recordarlo y se te pone la piel de gallina. Y claro en el contexto también hay gritos pro independencia. Un paro, huelga general, mucha unanimidad para parar y protestar. Una de las protestas más grandes que se han visto nunca en estos lares, gentíos en todas las poblaciones, una muestra de repulsa contra la violencia y el abuso estatal. Y es que lo de la policía traía cola, con gritos y expulsiones de hoteles, peleas por poblaciones donde estaban acuartelados. Y cola que traerá todavía.

Y tras esa victoria pírrica de la democracia, pues vinieron las derrotas esperables de la realidad de un estado mezquino y la mediocridad de los políticos. Pasamos por unas performances simbólicas de pseudo república, algunos se creyeron la ilusión del tema, pero sin planes reales detrás ni fuerza y apostando todo a un más que débil reconocimiento internacional no hay país ni república que pueda surgir. Y ahora toca represión a punta pala, mal para todos. Parte del govern encarcelado, la autonomía intervenida más de lo que ya estaba, las libertades recortadas, la gente desilusionada y más radicalizada en posiciones enfrontadas. Todo un panorama para unas elecciones autonómicas que ya veremos. La estrategia de abogados estatales de dejar que todo caiga bajo el peso de la ley sigue en marcha, una muestra de bajeza política de narices, pero ya les va bien, ellos siguen a tapar sus vergüenzas y sus robos con la bandera. Todo triste y muy raro. Un escenario muy, muy gris.

Vamos que el tema sigue dando y dará para hablar, escribir, debatir, llorar hasta estar bien empachados si no lo estamos ya. Nada bueno en ningún aspecto.

Bueno sí, hay una cosa que está bien. La muestra de fuerza que tiene la gente unida, es acojonante. Es bueno, y de ahí han surgido las CDR, unos comités de defensa de la república, que vienen desde abajo y son bastante transversales, y por tanto algo naïf e inocentes en sus planteamientos, pero es la gente autoorganizandose y eso es bueno, esperemos resistan de verdad y no se dejen manipular por ningún agente político del signo que sea (hay ahí tema de sobra). Pero es un movimiento popular, y falta nos hacen porque si algo hemos aprendido estos días, o nos han recordado a hostias, es que la democracia se hace desde abajo, y no es un tema fácil, la democracia se lucha y se gana día a día, y en este país, sea el que sea, no se puede bajar la guardia ni un segundo, si no queremos ser esquilmados, pisoteados y apaleados por las oligarquías de siempre. Es lo que hay, la democracia se lucha desde abajo, nuca viene dada desde arriba.

Luego está todo el folclore político del proceso y la lucha centralizadora, pero eso son otros temas. Aquí era solo momento de explicar que el 1 de octubre votamos. Y que lo volveremos a hacer, sin duda.

09 noviembre 2017

La sostanza del male

La sostanza del male de Luca D'Andrea. Hace ya días que nos acabamos este bestseller italiano, un thriller con un misterioso crimen del pasado y donde el escenario es prácticamente un personaje más y no secundario. Ambientado en los Alpes italianos, en esa región que podría ser más alemana que italiana, un guionista de documentales americano casado con una italiana de la zona sufre un shock traumático que le deja en un estado psicológico tocado, en esas condiciones de reposo sabático se tropieza con un misterio crimen del pasado de la región que llega a obsesionarle y pone en juego su relación, su familia, y su cordura. Entretenido libro, algo esperable en los giros habituales de este tipo de historias, podría ser incluso mejor si no fuese porque el personaje principal no ha llegado a caernos bien en ningún momento, y si no empatizas es más difícil entrar en la historia. Traducido ya a muchos idiomas, entre ellos el castellano, no creo tarden en hacer alguna adaptación fílmica.

16 septiembre 2017

Farishta

Farishta de Marc Pastor, quinta novela del universo literario que está creando el catalán. En este caso más central en lo que a los viajes en el tiempo se trata, pero no centrado en ellos, al menos da las reglas de los viajes en el tiempo en sus libros, y le da lógico, con lo que se tienen nuevas pistas para reinterpretar sus anteriores trabajos. En este caso se trata de un thriller centrado en la joven que da titulo al libro, una afganesa adoptada por militares rusos que acaba en un archipiélago de islas en el pacífico donde un grupo de parejas cuidan de sus hijos adoptados bajo el control de una misteriosa compañía rusa. Ahí empiezan a pasar cosas extrañas y ella a sospechar hasta que la trama se va complicando al introducir los elementos del viaje en el tiempo y la posibilidad de cambiar el destino. Es interesante como Pastor utiliza los elementos del canón de los viajes espaciotemporales ya establecido en la cultura popular para crear su historia sin tener que dar muchas más explicaciones sobre el hecho en sí, el lector de género a estas alturas de siglo ya tiene más que asumido mucho de como funciona el tema, y por lo tanto se puede utilizar de forma natural para crear historias con ese trasfondo. La novela está centrada en los años 90 del siglo pasado, y como le gusta a Pastor hay miles de referencias a la época, y guiños con los gustos del autor, referencias literarias, y mil juegos del estilo. Y luego esta el tema central del libro que es el de la paternidad y lo que la gente está dispuesta a hacer por tener hijos y por conservarlos. En definitiva literatura de género de calidad, entretenida de leer, con cierto nivel de complejidad si se quieren seguir todos los detalles del universo temporal que está construyendo Marc Pastor.

08 septiembre 2017

Procesando el proceso

Pues nada, que llevamos un lustro largo con el tema del Procés, la cosa larga, y parece que hemos llegado a otro punto de inflexión. La gente en las trincheras, dos bandos cada vez más radicalizados. Y un proceso del que cada vez se entienden menos cosas.

Y como todo el mundo, yo también tengo mi punto de vista.

1. No me entero de nada.
2. Se supone que estamos convocados a un referéndum el 1 de octubre. Conocido como 1-O, como un resultado de fútbol.
3. Pero no sabemos si habrá referéndum.
4. Si lo hay no sabemos si será un referéndum vinculante, una consulta, o otra paellada del procés.
5. Ay si sale sí, ay si sale no.
6. Ni idea de lo que puede pasar si sale el sí a la independencia. Nadie ha explicado nada serio, concreto, tranquilizador sobre el tema. Lo que más es que será una república paradisíaca donde nadaremos en las riquezas y en el bien social. Muy creíble todo. Muy sólido y bien argumentado.
7. Si sale el no las posibles represalias y consecuencias recentralizadoras de una España y una sola. Lo de grande ya tal. Y de lo de libre, pues...Dos tazas de la misma sopa, acojonan.
8. Pero esto si fuese en serio. Si solo es para seguir con el teatrillo político que se han montado estos años, pues se vota de otra forma, por tocar las narices.
9. Como la mayoría aquí lo que queremos es votar de una vez y acabar con el tema de marras sea lo que sea. Y a otra cosa.
10. Si no has escogido bando, y estás de un lado o otro, la has jodido bien. Los bandos están atrincherados o estás con ellos o contra ellos. Aquí solo hay blanco o negro.
11. Yo solo veo gris. Mucho gris. Y mi bando es el de 'yo qué sé'.
12. El bombardeo mediático va a ser insufrible. Pero de eso en fin, hace años que ya no escucho ningún tipo de radio que no sea musical, ni veo programas de la tele que no sea series o pelis on demand. Ni los telediarios por horarios.
13. Que si no jugasen con nuestras vidas, salud, educación, colegios, servicos. Si no fuese por los millones que regalan a bancos, sobres B, millones en Andorra, etc. etc. Todo esto era para mirarlo comiendo palomitas y unas risas.
14. Pero la cosa está más para estar cabreado que otra cosa.
15. En la calle no hay ningún tipo de emergencia. La vida sigue y la gente va a lo suyo, en general. Afortunadamente la realidad tertuliana es solo paralela y catódica.

Y así seguimos, que no veas, que si tal y cual. Tranquilos. Bueno dentro de lo tranquilos que podemos estar en un mundo donde el cambio climático provoca huracanes como nunca, pero a nadie le importa. Donde volvemos a tener una guerra nuclear amenazante como si nada. Siglo XXI entretenido vamos teniendo.

Alles klar.

04 septiembre 2017

Mash Craft Beer Festival


Pues nuevo festival cervecero en Barcelona, el fin de semana del 2 al 3 de septiembre en la Nau Bostik, y por allí nos pasamos un rato el sábado por la tarde, casi más por casualidad de recordar que se hacía otro evento cervecero cerca de casa que por tenerlo marcado en la agenda.

Una nueva alternativa las clásicas ferias cerveceras y quizás más cercano conceptualmente al Barcelona Beer Festival. En este caso organizado por dos cerveceras locales, Edge brewing y Garage y dos de fuera, la sueca Brewski y la noruega What's Brewing. Unos 42 productores invitados, con mayoría de productores foráneos, cada cervecera contaba con un mostrador con dos grifos proporcionado por la organización, donde se iban pinchando cervezas especiales en tres naves. Luego, fuera lo típico de estas ferias, las caravan food de turno y las zonas de sillas y mesas para relajarse con las catas y ambiente de Dj's en cada sala. En principio las cervezas que se pinchaban eran bastante especiales, como muestra distintiva de un festival en el que la entrada no era barata. Por la tarde del sábado no se notaron aglomeraciones y como de costumbre en los festivales de cerveza el ambiente era muy relajado. Una nueva propuesta cervecera en la ciudad que tiene muy buena pinta y que seguramente siga prosperando.

Pero hay que tener en cuenta que buscan un público muy concreto. Y eso se notaba en el ambiente, era curioso ver como prácticamente la mitad de los asistentes iban con camisetas de referencia cervecera, de micros, de festivales, de reivindicación de la cultura artesana. Es un evento que no está para nada dirigido al consumidor casual, es para expertos, para gente muy metida. Y uno se ha ido descolgando de la escena cervecera, por distintos motivos, y ya no me entero de mucho, ya digo que caí más o menos de casualidad en que se hacía el evento. Pero la primera sorpresa fueron los doce euros y medio de entrada. Muy cara, para poder entrar a un recinto donde luego tienes que pagar por las cervezas que tomes, en general 2 euros por rellenar la copa que te dan a la entrada, unos 10-15 cl. Tamaño más que adecuado para la cata de cervezas, pero que hace todavía más inflacionista el precio de la cerveza. La cerveza artesana del Mash no era barata, era cerveza para una élite dispuesta a pagar. Un festival que está organizado a medias con cerveceras nórdicas, ponen precios nórdicos, que quizás para el turista que se viene de fin de semana a Barcelona a probar cervezas y disfrutar de la ciudad con buenas temperaturas sea ideal. Pero ya digo, parece que no está pensado para el aficionado casual local. Ya me he quedado en otra liga. Y te quedas con la sensación de que se ha creado otra actividad para guiris.

Una de las camisetas que vimos por el festival cogía la simbología antifascista de las banderas negras con el tema cervecero, defiende al productor local. Cosa que me hizo gracia, y me hizo pensar en la paradoja que se crea entre ese concepto anticapitalista de producción artesana y local, que al fin y al cabo luego se propaga internacionalmente con el movimiento de las cervezas artesanas, y la realidad del capitalismo neoliberal que hace que ese producto local, independiente y alternativo tenga unos costes que lo hacen un producto exclusivo para las élites pudientes. Solo puedes ser alternativo si lo puedes pagar. En cambio el producto barato y popular, la cerveza común que parece el enemigo de los entendidos, ese producto que es asequible, y que no tiene que tener una calidad inferior, de hecho se beneficia de las ventajas de la producción masiva, está en manos de las grandes multinacionales, de las que todos en principio recelamos. Y aquí se crea un paradoja que hace difícil escapar del sistema el pequeño productor tiene un producto caro para las élites, y la base solo tiene acceso al producto masivo, que beneficia a las élites. No deja de ser curioso.

Pero volviendo al festival, la cerveza estaba bien, pudimos probar cosas curiosas, aunque no muchas, por presupuesto y porque por mucha cerveza que haya en un festival la salud y el sentido común dicen que tampoco vas a probar más de 4 o 5 cervezas, al menos conscientemente. Con lo que pagar una entrada tan alta parece que tampoco sale a cuenta, y uno que se ha quedado en aficionado cervecero de segunda o tercera, entrar en las apreciaciones estilísticas de los de primera división se me hace difícil.

Así que el Mash bien de organización y de contenidos, aunque faltaba la guía de las cervezas presentes. Más si tenemos en cuenta el precio de la entrada, que hace que la asistencia a este tipo de festivales no salga a cuenta a un consumidor casual moderado. Es para pensar en ello. Por otro lado contento que el panorama cervecero haya cambiado tanto en tan poco tiempo, pero una lástima que parece para sobrevivir sea un producto tan exclusivo.

De momento en la ciudad el evento favorito sigue siendo la Fira del Poblenou, con una entrada más moderada, un ambiente muy veraniego y una ubicación inmejorable.

Y ahora que el verano se ha acabado y empieza un nuevo curso voy a admitir que las cervezas que más he disfrutado bebiendo este verano, y han sido unas cuantas y bien variadas, han sido una Paulaner Münchner Hell y una Kapuziner Weissbier, ambas cervezas de marcas que pertenecen a grande empresas, ambas cervezas de un estilo clásico lejos de extremos y experimentaciones de vanguardia. Quizás por eso aunque disfrute de una IPA con frutas de la pasión me asuste que una lata pueda costar 60 euros. Y parece que la tendencia está entre lo excesivamente comercial y de super o lo extremadamente extremo, único, y exquisitamente caro. Y es una lástima, porque hay un camino en medio lleno de posibilidades. Pero parece que son tiempos de extremos.